Periodismo sabor a Kapuscinski
Un texto del señor Ryszard Kapuscinski son como esos regalos que si bien inesperados, faltos de sorpresa, pero siempre necesarios. Como lo mío va de periodismo y comunicación, vale soltar una de sus joyas.
El periodismo como pasión, entendimiento y aprendizaje
Antes, el periodismo era una misión practicada por unas pocas personas con amplios conocimientos de cultura e historia. Lamentablemente ahora ha pasado a ser una profesión de masas en la que no todos son competentes. Hoy lo tratan como una carrera más que puede abandonarse mañana si no rinde los frutos económicos esperados. En consecuencia ha perdido cierto aire aristocrático que lo distinguió en el pasado. Tan es así que en nuestros días, en cada pueblo hay una iglesia y una escuela de periodismo.
Aprender y ganar
Los reporteros significan un grupo especial entre los periodistas: entregan tiempo, ambiciones, aspiraciones y energía para cumplir con su oficio. Dedicación, concentración y reflexión permanentes constituyen su savia. No obstante, algunos se duermen en sus laureles por enfocarse más en el dinero a costa de la calidad. En ese sentido conviene señalar que en los primeros pasos reporteriles es preferible centrar las miras en la calidad aunque no pueda ganarse mucha plata. Simultáneamente no se logran ambas cosas. Si al inicio se elige ganar menos, al final el periodista sale ganador. Porque nuestro oficio no arroja resultados inmediatos. Hay que trabajar años y años. Antes de los 30 ó 35 todo es aprendizaje. No hay que desesperarse por ganar reconocimientos. La paciencia debe ser una de nuestras virtudes.
En nuestra profesión, más que volvernos cínicos o fríos, el tiempo nos hace más sensibles y vulnerables por las tragedias testimoniadas.
Cazadores furtivos
Nuestra profesión de cronistas, de reporteros, de periodistas, requiere de mucha lectura: es una debilidad pero a la vez una fortaleza de nuestro quehacer. Sin embargo, la mayoría se preocupa más en cómo escribir y muy poco en qué leer. En tales menesteres la ayuda de los colegas es indispensable. Debemos ser cazadores furtivos de otros campos: filosofía, sociología, psicología, antropología, literatura... Y profundizar en los temas. Hacerse sabios. Todo ello con el afán de hacer ver al lector.
Aprendizaje continuo
Años atrás tenía amigos muy talentosos profesionalmente, pero con el transcurso del tiempo desaparecieron del mapa. ¿Qué pasó? Ellos no se desarrollaron por sí mismos. No leían. No participaban en discusiones. No viajaban. Descuidaban su formación...
Debemos aprender a ser humildes y nunca dejar de aprender. Si se apaga el entusiasmo por aprender, se seca el fuego interno. Y si no se prepara uno, se marchita ese entusiasmo. La llama interna no puede descuidarse. No conviene esperar tal sequedad. Mejor prepararse, interesarse, involucrarse, y leer, leer, leer...
Momentos definitorios
El trabajo del reportero consiste en rescatar lo verdadero e interesante. En esa búsqueda solitaria todo depende de la gente. Es un oficio que se emprende a solas, pero está a merced de lo que hacen y dicen los demás. Los primeros 15 minutos frente a personas desconocidas y circunstancias nuevas son definitorios. Esos momentos son los que determinan el futuro e incluso parte de la vida. Esa conciencia genera una extraña e intensa sensación. En un ensayo, cierto autor señala que las relaciones se definen en los primeros segundos. Tal impresión lo marca todo. El resto es una continuación de los contactos iniciales. Por ello son tan importantes los primeros encuentros.
Hechos resaltantes del periodismo y la comunicación venezolana en los últimos años
Hoy es día del periodista en Venezuela y se arma la polémica. Sólo con la entrega de premios, tan polarizados como el propio país, basta para la respectiva indigestión. Vale entonces separarse del título y mirar desde afuera la profesión.
Es así como tratando de hacer un recuento de los hechos más resaltantes del periodismo venezolano en los últimos años, consigo la foto de Hector Rondón Lovera (la misma que abre estas líneas) que tomó del denominado “porteñazo” y que aparentemente ha sido el reportaje más emblemático en el país (de hecho, esa fue la respuesta que conseguí al lanzar la interrogante en Twitter).
La captura fue merecedora del renombrado premio Pulitzer, galardón que hasta ahora no recibido ningún otro venezolano en ninguna de sus categorías (y esperemos que bajo estas condiciones nunca lleguen a hacerlo).
Esto quiere decir que desde hace más de 40 años la profesión en la nación no ha sido reconocida internacionalmente. ¿Qué ha pasado entonces en los últimos años? He aquí un breve top-five con los eventos más relevantes del periodismo venezolano.
5.- Presidente Chávez recibe premio municipal de periodismo alternativo 2009 por lenguaje "pedagógico"
Es allí, después de nombrar esta lluvia de espacios para la difusión del mensaje presidencial, donde surge la pregunta ¿esto convierte al señor en periodista? En 2009, el Consejo Municipal de Caracas consideró que sí al otorgarle una mención especial del premio Municipal de periodismo Fabricio Ojeda por uso del “lenguaje pedagógico y sencillo” con el que explica “los valores del proceso revolucionario” que él mismo lidera desde que llegara al poder en 1998.
Esto atrajo la furia de los periodistas y detractores (descalificados inmediatamente como envidiosos, capitalistas, escuálidos, oligarcas y demás palabras del vocabulario “revolucionario”) por cuanto no es solamente que le entregan un título a un hombre que aparentemente no tiene punto intermedio entre odiarlo o amarlo, sino que la profesión es vista como una “cosa” que cualquiera puede ejercer con tan sólo contar con el medio.
domingo, 27 de junio de 2010
Publicado por: David Padilla g
Almuerzo en el colegio
Hora del almuerzo y veinte bolívares fuertes en la billetera. Una pésima combinación cuando sólo se lleva medio sándwich de jamón en el estómago y un par de franquicias, golpeadas por la inflación y que insultan a la alta gastronomía con sus atractivos combos, seducen a los que buscamos un oasis para palear el hambre a la desértica hora del mediodía.
Esa tarde no tenía muchas opciones: un local chino con comida de dudosa calidad, una farmacia con abarrotes y una venta de hamburguesas de corte americano, que pareció entender que había algún insumo en su menú que me inyectara de un “mientras tanto” a cambio del único billete que me acompañó ese día.
Tras elegir un asiento huyendo del obstinado dependiente con el trapeador, mis dientes hacían contacto con el trozo de carne casi quemado a la parrilla antes de ver el reflejo de un chico de mediana estatura en el vidrio del parque infantil.
La sonrisa vino de inmediato. Era aquel un personaje totalmente desconocido para mí pero fue su atuendo, un uniforme bicolor con letras de rojo vivo saliendo de su pecho, que lanzó a mi mente muchos años atrás en un par de segundos. Usaba el inconfundible traje deportivo similar al que utilicé durante la mitad de mi vida en el mismo colegio donde debía estar estudiando ese muchacho desgarbado de particular peinado.
Cheo, el atrevido
José “Cheo” Gonzalez definitivamente fue un tipo interesante. Nació en 1950 y se graduó en el 73 como periodista de la Universidad del Zulia (LUZ). Falleció hace par de años y de seguro ya nadie habla de él, aunque parte de su historia sigue vigente en algunas dependencias de esta casa de estudio.
Fue uno de los tantos profesores fundadores de la Facultad Experimental de Ciencias así como dirigente gremial, creador de periódicos y Director de información y Relaciones Públicas de LUZ. Es sin embargo su cargo frente al semanario, que hoy se conoce como LUZ Periódico, donde a modo personal resalta su mayor proeza.
lunes, 14 de junio de 2010
Publicado por: David Padilla g
Waka waka
“Mire, escúcheme un momento”, dice la jefa de prensa al verme llegar. El tono solemne y carente de cualquier maracuchismo indicaba que la orden estaba por llegar. “Le toca el trabajo especial de esta semana”, me lo suelta al tiempo que yo suspiro. Hace pocos meses me deslindé del departamento de prensa de LUZ Radio para integrarme al de producción y encargarme así de la Web (labor para la que fui –digamos que- contratado) pero mantengo lazos con mi albergue anterior por haber aceptado seguir haciendo la serie de reportajes periodísticos que suelen llamar trabajos especiales.
Aquel día sin embargo no estaba feliz con mi asignación. Tan solo un día antes me habían quitado la carga al ofrecerle el trabajo a otra persona, pero esa mañana la pelota entró en mi arquería con un tema que alude al símil: el mundial de fútbol.
¿Qué podría decir que no se haya dicho? El himno oficial de Shakira y su movimiento de caderas ya habían opacado cualquier dato importante sobre el evento, así como la historia del balón, de la mascota y de cuanto elemento simbólico exista. Pero luego pensé en algo sustancial que poco se ha sabido explotar: Sudáfrica.
domingo, 13 de junio de 2010
Publicado por: David Padilla g
Roñoquero y Mamblea: los embusteros originales
Maracaibo es un hervidero de jocosidad, algarabía y malas costumbres. ¿Alguna vez han escuchado o leído la oración “Maracaibo es calurosa, no por su clima sino por su gente”? aunque bastante trillada, viene a ser muy cierta puesto que todo el brillo de la capital zuliana radica en su gente, en su regionalismo, en su constante echadera de broma, y por supuesto, su calor humano. Tomando en cuenta esas características, vemos como a través del tiempo se han desarrollado una serie de historias, fábulas y cuentos que han trascendido no sólo en el Zulia, a veces en Venezuela e incluso el mundo, que perfectamente se identifican con el maracaibero común.
Roñoquero y Mamblea: los embusteros originales
Nombrar a este par es asociarlos automáticamente con el embuste (la mentira), el ocio y Maracaibo. Primero ¿Quiénes fueron Roñoquero y Mamblea? Estos señores alarmaban a los ya agitados maracaiberos con sus fantásticas historias. Según cuentan las viejas lenguas, lo hacían no para ganar dinero, sino para obtener a cambio cerveza.
Aún cuando pertenecen al imaginario popular maracaibero, este par les pasó como al General de la obra de García Márquez: no tuvieron a nadie que escribiera sobre ellos. Aún así, son recordados al momento de recitar algún insulto que busca comparar con alguna mentira o exageración (“estáis peor que Roñoquero y Mamblea de mentiroso”)
He aquí una historia utilizada por el articulista Miguel Thoddé sobre Roñoquero y Mamblea:
Esta historia es reciente, tanto que algunos ya hasta les fastidiará por lo repetitivo que estuvo el tema en varios medios. La protagonista original de esta historia, según el diario Panorama, se llama Carmen Daría de Bracho, quien falleció en el año 2001. Fue grabada en el 97 por su nieto y su sobrino en una de esas tantas “rabietas” que tenía la anciana mujer.
En la grabación se escucha todo un repertorio, por llamarlo de alguna manera, de expresiones muy utilizadas por los zulianos. El audio corrió como pólvora el año pasado en Maracaibo, entre repiques de celulares y una serie de versiones, incluido el rap, en discos compactos en el Mercado de las Pulgas y tuvo hasta su versión “fílmica”. (Gracias a Álvaro por la info)
Fantasmas de la Casa de la Capitulación o Casa Morales
Este sitio histórico es uno de esos lugares en Maracaibo que los maracaiberos saben de su existencia pero poco y me atrevo a decir que nunca, la han visitado. Fue mandada a construir en el siglo XVIII y su valor reside en que fue el sitio donde el último Capitán General español en Venezuela capituló, luego de la Batalla Naval del Lago de Maracaibo (por ello el nombre de Casa de la Capitulación).
Allegados de quienes la poseen actualmente en forma de comodato (La Academia de la Historia y la Sociedad Bolivariana) aseguran que en ciertas horas del día y sobre todo, en la noche, vagan fantasmas pidiendo por su alma. Según dicen, estas apariciones son esclavos y sirvientes maltratados y hasta fallecidos en la construcción durante la época de la colonia. Quizás si la historia fuese oficial, la casa tendría algún atractivo y llegaría eso que le escasea: las visitas.
Roñoquero y Mamblea: los embusteros originales
Nombrar a este par es asociarlos automáticamente con el embuste (la mentira), el ocio y Maracaibo. Primero ¿Quiénes fueron Roñoquero y Mamblea? Estos señores alarmaban a los ya agitados maracaiberos con sus fantásticas historias. Según cuentan las viejas lenguas, lo hacían no para ganar dinero, sino para obtener a cambio cerveza.
Aún cuando pertenecen al imaginario popular maracaibero, este par les pasó como al General de la obra de García Márquez: no tuvieron a nadie que escribiera sobre ellos. Aún así, son recordados al momento de recitar algún insulto que busca comparar con alguna mentira o exageración (“estáis peor que Roñoquero y Mamblea de mentiroso”)
He aquí una historia utilizada por el articulista Miguel Thoddé sobre Roñoquero y Mamblea:
Una vez los llevaron a Ondas del Lago, emisora de radio pionera en sus tiempos para una competencia de mentiras. Roñoquero contó que se había lanzado de un avión a 3000 metros de altura.La Vieja de los mangos
Lo hizo sin paracaídas. Y cayó en el lago, sobre un cocodrilo al que mató con el golpazo, y luego salió nadando hasta la orilla... ¡Fresquecito! Cuando le tocó a Mamblea éste habló de una tarde en que estaba en África, de cacería, con una escopeta 16 que tenía una sola bala rasa. Allí mismo vio a un tigre gigantesco que junto a un león tenían todo listo para "comérselo". Mamblea relató que se fue colocando, moviéndose horizontalmente, de manera de ubicar uno tras otro, en fila, y allí no más les disparó traspasando los dos cuerpos.
Todo el mundo habló de la exageración y parece que allí estaba también, de asistente a la radio, el tipo aquel. Cuando le preguntaron qué opinaba de las dos historias relatadas tuvo una gran salida y se ganó el premio.
En la grabación se escucha todo un repertorio, por llamarlo de alguna manera, de expresiones muy utilizadas por los zulianos. El audio corrió como pólvora el año pasado en Maracaibo, entre repiques de celulares y una serie de versiones, incluido el rap, en discos compactos en el Mercado de las Pulgas y tuvo hasta su versión “fílmica”. (Gracias a Álvaro por la info)
Fantasmas de la Casa de la Capitulación o Casa Morales
Allegados de quienes la poseen actualmente en forma de comodato (La Academia de la Historia y la Sociedad Bolivariana) aseguran que en ciertas horas del día y sobre todo, en la noche, vagan fantasmas pidiendo por su alma. Según dicen, estas apariciones son esclavos y sirvientes maltratados y hasta fallecidos en la construcción durante la época de la colonia. Quizás si la historia fuese oficial, la casa tendría algún atractivo y llegaría eso que le escasea: las visitas.
5 razones para no creer en el primer comprador del iPhone en Venezuela
El de la imagen es Daniel Gomes, el primer comprador del tan ansiado iPhone en nuestro país. Ante la prensa, Gomes dijo:
“No soy fanático de los celulares, lo necesito por trabajo y todo lo que se consigue es ilegal en la calle y los precios son absurdos” [1]
Ahora bien, he aquí cinco razones para no creerle al afortunado abogado y pensar que es un fanático extremo de la moda o de la marca:
- La cola para adquirir el perolito inició a las 5 y 30 de la mañana según los propios organizadores contratados por Movistar Venezuela.
- Movistar tiene en su catálogo, además del iPhone, 19 modelos de teléfonos inteligentes con precios que van desde 500 hasta 2700 Bolívares Fuertes.
- Los planes Blackberry de la misma compañía son más completos que los del iPhone, algunos incluso, a mejor precio.
- Por ser primero le dieron 75% de descuento en el equipo.
- Tiene pinta de poder recitar la tabla periódica completa.
Vamos Daniel, no te apenes de ser geek, friki, nerd o como te quieran etiquetar. Más bien disfruta tus cinco minutos de fama y de envidia de seres como nosotros que queremos ese coroto con tremendo descuentazo (aunque por ahí salió alguien comentando que se hizo con uno totalmente gratis gracias a sus puntos del Club Movistar).






